Ficha del paciente · video de 1 min 19 s
Qué debe tener la ficha clínica de un paciente dental
Datos y alertas arriba, plan de tratamiento, línea de tiempo de visitas y odontograma. Una ficha que se recorre, no un montón de notas sueltas.
Sin tarjeta de crédito. Funciona igual en la computadora y en el celular.
La ficha de papel casi siempre tiene lo mismo: los datos del paciente en la primera hoja, la alergia anotada en la tercera, y las visitas como notas sueltas que un año después nadie puede leer. Cuando ese paciente vuelve, la pregunta «¿qué le hicimos la última vez?» se responde de memoria.
Una ficha clínica útil empieza por lo que necesitas al saludar: nombre, teléfono, alertas médicas como alergias, y su saldo. Debajo, un plan de tratamiento donde cada procedimiento tiene su estado y su precio, lo pendiente, lo hecho y lo cobrado, para que tú y el paciente miren el mismo mapa. Luego un historial en línea de tiempo: cada visita en orden, qué se hizo, quién lo hizo y qué se cobró. Y el odontograma: tocas un diente, marcas caries, corona o extracción, y queda dibujado y fechado.
En SMILE lo que marcas en el odontograma no se queda en el dibujo: alimenta el plan de tratamiento y el presupuesto, sin escribir dos veces. Si tu clínica ve niños, el modo de odontopediatría cambia a dentición temporal. Y todo funciona igual en el celular, con la ficha completa en el bolsillo. La agenda te trae al paciente, la ficha guarda lo que pasó y cobros convierte ese trabajo en números.
Míralo en SMILE, en menos de dos minutos.
Este es el episodio «La ficha de la A a la Z» de la academia de SMILE, grabado sobre la app real. Debajo está el guion completo, palabra por palabra, por si prefieres leerlo.
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Transcripción del video.
Abramos juntos una ficha de paciente, porque aquí es donde pasa la vida clínica de tu consulta. Arriba están los datos que necesitas al saludar: nombre, teléfono, alertas médicas como alergias, y su saldo. Debajo, la ficha se organiza en secciones.
En Resumen ves el plan de tratamiento: cada procedimiento con su estado y su precio, lo pendiente, lo hecho y lo cobrado, para que tú y el paciente miren el mismo mapa. En Historial está la línea de tiempo: cada visita en orden, qué se hizo, quién lo hizo y qué se cobró. ¿Por qué una línea de tiempo y no notas sueltas? Porque la memoria clínica vale cuando se puede recorrer: dentro de un año, esa visita de hoy contará la historia sola.
Los botones clínicos te dejan registrar lo de hoy sin salir de la ficha, y cada acción cae al lugar correcto del plan y del historial, sin escribir dos veces. Y el odontograma: el mapa de la boca. Tocas un diente, marcas estado o procedimiento, caries, corona, extracción, y queda dibujado y fechado.
Lo que marcas aquí no se queda en el dibujo: alimenta el plan de tratamiento y el presupuesto. Si tu clínica ve niños, el modo de odontopediatría cambia a dentición temporal. Todo funciona igual en el celular: la ficha completa en tu bolsillo.
La ficha es el corazón de SMILE: la agenda te trae al paciente, la ficha guarda lo que pasó, y cobros convierte ese trabajo en números. Domínala y el resto del sistema se explica solo.
Antes de que preguntes.
¿Qué datos deben verse al abrir la ficha?
Lo que necesitas al saludar: nombre, teléfono, alertas médicas como alergias, y el saldo pendiente. Nada de buscar la alergia en la tercera hoja.
¿Por qué una línea de tiempo y no notas sueltas?
Porque la memoria clínica vale cuando se puede recorrer. Cada visita queda en orden, con qué se hizo, quién lo hizo y qué se cobró. Dentro de un año esa visita contará la historia sola.
¿El odontograma se conecta con el presupuesto?
Sí. Lo que marcas en un diente, con su estado o procedimiento, queda fechado y alimenta el plan de tratamiento y el presupuesto del paciente. No hay que escribirlo dos veces.
¿Sirve para atender niños?
Sí. El modo de odontopediatría cambia el odontograma a dentición temporal, para que la ficha de un niño no se fuerce en un esquema de adulto.
Sigue leyendo.
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