Odontograma: cómo llenarlo paso a paso y leerlo sin confundirte
El odontograma es el mapa de la boca del paciente. Bien llenado, cualquier colega entiende en un minuto qué hay y qué se hizo. Cómo se numeran los dientes, cómo se llaman las superficies, qué pasa con la dentición mixta y en qué orden conviene recorrer la boca.
Un odontograma responde tres preguntas por cada diente: cuál es, qué superficie está afectada y en qué estado se encuentra. Si esas tres cosas están claras, el resto es constancia.
La numeración FDI
Es el sistema de dos dígitos que usan las normas de la región. El primer dígito indica el cuadrante y el segundo, la posición del diente contando desde la línea media.
- Cuadrante 1: superior derecho del paciente. Dientes 11 a 18.
- Cuadrante 2: superior izquierdo. Dientes 21 a 28.
- Cuadrante 3: inferior izquierdo. Dientes 31 a 38.
- Cuadrante 4: inferior derecho. Dientes 41 a 48.
Los dientes temporales usan los cuadrantes 5 a 8, con cinco dientes cada uno: 51 a 55, 61 a 65, 71 a 75 y 81 a 85.
Se lee dígito por dígito. El 36 es «tres, seis»: primer molar inferior izquierdo. Y recuerda que el odontograma se mira como si tuvieras al paciente de frente: su derecha queda a tu izquierda.
Las cinco superficies
Cada diente se dibuja con cinco zonas:
- Mesial: la cara que mira hacia la línea media.
- Distal: la cara que se aleja de la línea media.
- Vestibular: la cara que mira hacia el labio o la mejilla.
- Palatino o lingual: la cara interna. Palatino en los dientes superiores, lingual en los inferiores.
- Oclusal o incisal: la superficie de masticación en premolares y molares, o el borde de corte en incisivos y caninos.
En el dibujo, la zona central es la oclusal y las cuatro que la rodean son las demás. Lo que más errores causa es invertir mesial y distal al cambiar de cuadrante: en el lado derecho del paciente, mesial queda hacia el centro del gráfico, igual que en el izquierdo.
La dentición mixta
Entre los seis y los doce años, más o menos, conviven dientes temporales y permanentes. En el odontograma se registra el diente que está realmente en boca, con su número: si el 61 sigue presente, va el 61; cuando erupciona el 21, se registra el 21.
Por eso un odontograma de niño debe permitir marcar, posición por posición, cuál de los dos hay.
En qué orden recorrer la boca
Seguir siempre el mismo recorrido evita saltarse dientes:
- Empieza en el 18 y avanza hasta el 11.
- Sigue del 21 al 28.
- Baja al 38 y avanza hasta el 31.
- Termina del 41 al 48.
Para cada diente, revisa primero si está presente, luego las restauraciones y por último las lesiones.
Qué se registra
- Caries, con la superficie afectada.
- Restauraciones y su estado.
- Dientes ausentes y el motivo, si se conoce.
- Coronas, prótesis fijas y removibles.
- Tratamientos de conducto.
- Sellantes.
- Restos radiculares, fracturas y movilidad.
Los colores y los símbolos dependen de la norma de cada país. En Perú rige la norma técnica del odontograma del MINSA y en Ecuador, el Formulario 033. En ambos, azul y rojo distinguen lo que está bien de lo que es patología.
Hallazgos y plan: dos cosas distintas
El odontograma inicial muestra cómo llegó el paciente. Lo que vas a hacer va en el plan de tratamiento. Mezclar las dos cosas en el mismo gráfico es el error más común, y hace imposible saber después cuál era el estado de partida.
Errores frecuentes
- Confundir derecha e izquierda.
- Marcar una superficie por otra en los dientes posteriores.
- Registrar un diente permanente donde todavía está el temporal.
- No anotar los dientes ausentes.
- Corregir encima en lugar de registrar un estado nuevo con su fecha.


