Presupuesto dental: ejemplo, formato y qué debe llevar para que lo aprueben
Un presupuesto dental es el documento con el que el paciente decide. Si no se entiende, se lo lleva «para pensarlo» y no vuelve. Qué debe llevar, un ejemplo completo y los detalles de formato que más pesan.
El paciente no compara tu presupuesto con el de otro dentista tanto como lo compara con su propia duda. Un documento claro reduce esa duda; uno confuso la aumenta.
Qué debe llevar
- Datos del consultorio: nombre, dirección, teléfono y el profesional que lo emite.
- Datos del paciente y fecha.
- Diagnóstico, en una o dos líneas que el paciente entienda.
- Tratamientos: cada uno con el diente o la zona, la cantidad y el precio.
- Subtotal, descuento si lo hay, y total.
- Forma de pago: cuánto al empezar y cómo se paga el resto.
- Vigencia del presupuesto.
- Lo que no incluye: por ejemplo, radiografías adicionales o tratamientos que dependen de la evolución.
- Espacio para la aceptación del paciente.
Un ejemplo
Paciente: Andrea Pineda. Fecha: 5 de octubre de 2026.
Diagnóstico: caries en dos molares, una de ellas con compromiso del nervio, y gingivitis.
- Limpieza dental con detartraje, boca completa: 40
- Resina en el diente 16, dos superficies: 55
- Tratamiento de conducto en el diente 36: 180
- Corona sobre el diente 36: 320
Subtotal: 595. Descuento por pago de contado: 30. Total: 565.
Forma de pago: 150 al iniciar y el resto en tres pagos, uno por cita. Vigencia: 30 días.
No incluye radiografías de control ni tratamientos que surjan durante la evolución.
Las cifras son de ejemplo. Lo que importa es la estructura: el paciente ve qué se le hará, en qué diente, cuánto cuesta cada cosa y cómo puede pagarlo.
Cinco detalles de formato que pesan
- Ordena por prioridad clínica, no por precio. Primero lo urgente. El paciente entiende que hay un orden lógico.
- Pon el número del diente y también su nombre. «Diente 36, molar inferior izquierdo» se entiende; «36» solo, no.
- Muestra el descuento como una línea aparte. Un total rebajado sin explicación no se percibe como beneficio.
- Ofrece la forma de pago en el mismo documento. Si el paciente tiene que preguntar si puede pagar en partes, muchos no preguntan.
- Que quepa en una página. Si el plan es largo, divídelo en etapas.
Cuando hay más de un camino
Una corona o una incrustación. Un implante o un puente. Presentar dos opciones con su precio le da al paciente una decisión entre alternativas, en lugar de un sí o un no. La guía para presentar un presupuesto con varias opciones lo explica con detalle, y la de presupuesto por fases muestra cómo dividir un plan largo.
Después de entregarlo
La mayoría de los presupuestos que no se aprueban en el momento no se rechazan: se quedan sin respuesta. Un mensaje a los tres o cuatro días cambia eso.
Hola, Andrea. Te escribimos del consultorio. Quedamos atentos por si tienes alguna duda sobre el plan que conversamos. Si te sirve, podemos empezar por la limpieza y la resina, y dejar lo demás para después.


