Confirmar citas por teléfono
Cada llamada para confirmar es tiempo que no le cobras a nadie. Multiplícalo por cuántas haces a la semana.
Herramienta gratuita · sin registro
Es la cuenta que casi ningún dentista independiente se ha sentado a hacer. Dos datos y la tienes. Nada se envía a ningún servidor: el cálculo ocurre en tu navegador.
Contando 130 horas al mes, a razón de 4.33 semanas.
Pruébalo con un procedimiento
Ese procedimiento te paga 160 por hora, más que tu hora base. Es un buen uso de tu agenda.
Cuando trabajas solo, cada hora del día compite por el mismo lugar: tu agenda. Sin saber cuánto vale esa hora, todas las decisiones se toman a ojo, qué procedimiento aceptas, a qué paciente le dices que sí primero, cuánto tiempo administrativo te estás cobrando a ti mismo sin darte cuenta.
Con el número en la mano, la decisión deja de ser sensación y se vuelve aritmética. Un procedimiento que paga menos que tu hora base no es uno que debas dejar de hacer, es uno que compite peor por tu agenda que los demás.
Cada llamada para confirmar es tiempo que no le cobras a nadie. Multiplícalo por cuántas haces a la semana.
Los minutos entre paciente y paciente buscando una carpeta son minutos que no atiendes a nadie más.
Sumar en una hoja de cálculo al final del día es trabajo real, hecho a la hora en que ya deberías estar cerrando.
Sin tarjeta de crédito. Sin llamada de ventas.
Ingresos del mes dividido entre las horas que atiendes pacientes al mes. Si facturas 3,000 y atiendes 30 horas a la semana (unas 130 horas al mes), tu hora vale unos 23. Es aritmética simple, pero casi nadie que trabaja solo se sienta a hacerla.
Porque cambia decisiones concretas: qué procedimiento aceptas, a quién le dices que no, y cuánto tiempo administrativo te estás cobrando a ti mismo sin darte cuenta. Sin ese número, todo se decide a ojo.
No significa dejar de hacerlo, pero sí que compite peor en tu agenda. Si tu agenda está llena, es al que le subes el precio, le reduces el tiempo, o le das menos espacios en la semana.
No. La calculadora corre completa en tu navegador; los números no se envían a ningún servidor, ni a SMILE ni a nadie.
SMILE le quita a tu semana el tiempo administrativo que no se factura: confirmar citas, buscar fichas y cuadrar cobros. Treinta días completos, sin tarjeta.
Toma menos de dos minutos.